Las nubes de hoy
no generan sombras
cuando las piedras
del río
se esconden y callan;
han pasado veinte años
y recién hoy las recuerdo:
el río Uruguay
el calor y la tierra
que no se pega
no molesta ni respira,
solo tiñe
tiñe todo
marrón feo
que me gusta.
Las piedras en los pies
descalzos, mojados,
ínfimos…
… el Castillo y el polvo
la leyenda y el incendio
que mancha
y vive;
asoman las piedras
sé que nos son
las mismas, las mías
de las que en Buenos Aires
no había.
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1 comment:
Y, querido? No escribe más?
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