Son las tres y cuarto
de aquel domingo,
intangible ayer.
No importa qué día es hoy
si importara no lo sabría
lo olvidaría un instante
antes de recordarlo
para siempre
es ese domingo que no perece
el único que no fustiga.
Son las tres me quedan quince
para empezar el ritual
del domingo
exhausto.
3 comments:
le hacía falta una pizca de kostianovsky a la web...
salud.
bienvenido!
Hola!! veo como poco a poco todos caen
te leeremos
Post a Comment